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miércoles, 12 de julio de 2023

Artículo Periodístico 526º: “Sobre la justicia”.

                         Artículo Periodístico 526º: “Sobre la justicia”[1].   

                        0. Todo el mundo habla de la justicia, que si una norma es justa, si una persona es justa, si una sociedad es justa, si un sistema jurídico o económico o social o cultural o religioso es justo, ¿pero qué es la justicia? ¿Cuántas teorías pueden existir de y sobre la justicia? ¿Cuántas variables, cuántas dimensiones, cuántas perspectivas? ¿Podemos decir algo de la justicia? ¡Todo el mundo habla de justicia, aplicándole a multitud de campos, pero sabemos un mínimo sobre este concepto o idea o conjunto de conceptos!

                        1. No podemos olvidar, ni obviar que en nombre de la justicia se levantan murallas o se levantan banderas, y están en el seno de las organizaciones sociales, políticas, económicas, jurídicas, morales, religiosas, etc. Ni olvidar que a lo largo de la historia en nombre de la justicia se han hecho muchas injusticias.

                        Tampoco se puede olvidar que en unos cientos de palabras tampoco se puede expresar la enorme cantidad, posiblemente, millones de páginas escritas sobre este tema a lo largo de siglos y milenios… pero, al menos intentaremos fijar algunos límites:

                        - La famosa definición-descripción grecorromana “de dar a cada uno lo suyo o su derecho”, según Ulpiano. Sobre esta se han montado multitud de otras definiciones, y sobretodo en multitud de campos, no solos jurídicos.

                        - Toda concepción de la justicia lleva emparejada el concepto de deber. Es decir, toda justicia es una interrelación entre derecho-deber de unos entes o entidades, sociales o personales con otras.

                        - En el mundo moderno se han creado esencialmente y se aplican consciente e inconscientemente tres tipos de justicia: Unas, las que predominan más la “justicia según la necesidad”, según la necesidad así el derecho, así la necesidad de contribuir a esa satisfacción, por ser o por tener esa necesidad y ser un ser humano hay que satisfacerlo el resto de la sociedad. La segunda concepción es la “justicia según mérito”, es aquella que se valora más el mérito individual o colectivo, porque es la forma o manera, según indican se produzcan más bienes de todos los tipos y por tanto, más fácil la distribución y la suficiencia para todos los miembros de la sociedad. Tercera, son combinaciones o matizaciones de las dos anteriores, ponderando más unos factores sobre otros.

                        2. La teorización de la justicia y su conceptualización es una de las más difíciles de la existencia humana, porque se combinan con multitud de otros conceptos e ideas, necesidades, objetivos, además de los intereses humanos:

                        - Agustín de Hipona relaciona la justicia con la caridad. Diríamos que dónde no hay caridad-amor no puede haber justicia, dónde hay justicia y no hay caridad-amor no puede existir la justicia o la justicia sería incompleta.

                        - Tú no puedes soportar una injusticia de alguien o de un colectivo o una entidad, pero ese alguien si puede soportar diez injustitas de ti o de tu grupo o de una entidad de la que tú formas parte…

                        - Se podría definir la justicia como el intento de equilibrar y armonizar los intereses racionales e irracionales, individuales y colectivos de personas y colectivos y sociedades.

                        - El ser humano tiene que tener reglas y normas en todo y para todo. Al menos que sean lo más eficientes posibles, lo más racionales posibles, lo más equilibradas posibles, lo más admitidas por todo posible.

                        - No hay bien, no hay progreso, no hay riqueza en todos los sentidos sin justicia.

                        - ¿Es muy difícil encajar el punto exacto de la justicia, de la balanza de la justicia en todos y cada uno de los asuntos o temas…?

                        - La justicia no puede ser perfecta, primero porque intervienen multitud de entes y entidades, y porque intervienen multitud de concepciones. Por lo cual, lo que es justo o injusto para unos, en mayor o menor grado, no lo es para otros…

                        - No nos atrevemos a decir, lo que muchos saben y es verdad, que en cuestiones humanísticas y filosóficas se juegan y combinan multitud de conceptos-concepciones, por lo cual, con las metodologías de saber que disponemos en esas materias es imposible hoy por hoy, llegar a un grado suficiente de verdad-bondad-racionalidad-eficiencia-sentido común…

                        - Las mayores injusticias que se hacen, quizás las hagamos nosotros mismos a nosotros mismos, o los más cercanos a otros más cercanos. Pero de esos ámbitos no los decimos nunca, porque nos son muy dolorosos, y preferimos hablar de las justicias-injusticias sociales, jurídicas, de estratos sociales, culturales, de los otros lejanos sobre nosotros mismos…

                        - ¿Que los propios méritos, obtenidos por el trabajo y el estudio, por los cauces metodológicos y legales, nunca sean considerados por el resto de la sociedad, es una de las fuentes más profundas de injusticia que existen en el mundo…?

                        - Toda justicia tiene que valorar en su apreciación lo racional y esto en relación con la verdad y combinarlo con la eficiencia y con la bondad o con la paz y el bien. Por lo tanto, es más complicada de lo que creemos o nos parece.

                        - Todo el mundo tiene un sentido de lo que es lo justo y de lo que no es justo.

                        - Encontrar ser justo con uno mismo por uno mismo, ser justo con los cercanos por cercanos, y ser justo con los lejanos por lejanos. Es más difícil de lo que pensamos, porque en esta ensalada entran a formar parte multitud de temas y cuestiones…

                        - Siempre se ha dicho que la justicia como otras cuestiones morales, pero que además tienen connotaciones sociales, jurídicas, políticas, económicas, culturales, la regla de medir sería lo siguiente, “te parece justo tal o cual cosa o aserción o acción, cuando se aplica a ti o, y cuándo se aplica al otro”.

                        - ¿La ley del embudo es justa, lo ancho siempre para mí, lo estrecho para ti, cuándo a mi me interese?

                        - Toda justicia exige darle al otro lo que en derecho le corresponde, no solo bienes de fortuna o riquezas, o salarios o derechos de todo tipo, sino también la fama y el honor… ¿Hablamos mucho de justicia en cuestiones materiales, pero pocas veces en cuestiones morales, de respeto al otro, de la digna fama del otro a los ojos de los demás…?

                        - Justicia y misericordia hacen buenas migas.

                        - Hoy el concepto de la justicia está anidado en las concepciones de los derechos humanos.

                        - No hagas al otro, lo que no deseas que te hagan a ti, en las mismas situaciones o circunstancias y razones. Quizás ésta sea el meollo esencial de la justicia y para saber si un acto o acción es justa o no lo es.

                        - Casi siempre la “justicia va relacionada con la concepción y hecho de que la justicia no es gratis, tiene un coste económico”. Y el coste económico debe ser pagado por el resto de la sociedad o por los actuantes en esa aplicación de la justicia. Y es aquí dónde empiezan los problemas. O dicho de otra manera o forma, “para que tal ley o norma sea justa, hay que aplicarle una cantidad de inversión y de esfuerzo de recursos humanos y económicos”. ¿Pero quién o qué paga o sufraga esos dividendos o plusvalías o recursos económicos…?

                        - Todo derecho debe estar aparejado a una norma, pero también a un coste económico. La cuestión es cuánto estamos dispuestos a que esa norma tenga de coste, y sobre quién o quienes debe recaer ese coste económico…

                        - Se habla muchas veces, de la justicia-injusticia a nivel social-estatal-económico-político-etc., pero pocas veces, en los ámbitos de la vida familiar, de la vida de uno mismo con uno mismo…

                        - No necesariamente, ni siempre el interés de la mayoría es más justo que el interés de la minoría. Porque si observamos en multitud de campos, nosotros y para nosotros, somos en algunos campos o factores o vectores mayoría o mayorías y en otros somos minoría o minorías. Por consecuencia, la justicia-injusticia de una norma o acto o sistema jurídico no está, siempre, si una ley favorece más a una mayoría o a una minoría, porque quizás favoreciendo a una minoría se favorece directa o indirectamente más y mejor una mayoría, y favoreciendo a una mayoría se favorece a las minorías directa o indirectamente, a la corta o a la larga. Encontrar el equilibrio entre estos conjuntos de realidades es lo más difícil de la historia.

                        - Toda norma jurídica para que sea justa e injusta debe revisarse cada cierto tiempo, cada generación, cada cincuenta años, a la luz de nuevos conocimientos, nuevas necesidades, nuevos intereses, nuevas racionalidades, etc.

                        - Puede, y hay que tener mucho cuidado que la persona o la entidad que te cae mal a ti, puede que tenga en sí un grado de bondad y bien y de justicia mayor, que otras personas y entidades que te caen mejor. Sobre esto hay que estar y tener el ojo avizor y ser prudentes.

                        - No hay justicia cuando se sentencia sobre algo y alguien, y no se le ha permitido oír y escuchar sus opiniones, razones, argumentos, circunstancias… sea ese ente, un individuo o un colectivo, un tema o multitud de temas o cuestiones… y esto sucede muchas veces, no solo en los ámbitos sociales, pero también en los ámbitos familiares, lugares de trabajo, relaciones de vecindad, de amistad…

                        - Ver el panorama de que la persona más justa es tenida como más injusta y tratada más injustamente, si tenemos una concepción equilibrada de la justicia y del bien, ver y asistir a ese espectáculo es uno de los más tristes de la existencia… Pero tantas veces asistimos a la concepción de que el bien es tomado como mal, y el mal como bien, al justo como injusto, al injusto como justo, a y en todos los órdenes de la vida y de la existencia. Y nadie se rasgue las vestiduras…

                        - Toda definición de justicia en la sociedad de hoy, en una sociedad de multitud de ideologías, culturas, filosofías, religiones exige un consenso…, para que todos los humanes y colectivos puedan vivir en paz y en tolerancia y de mutuo acuerdo en el magma de la misma sociedad.

                        3. Para terminar y concluir, entre otras muchas cosas que se deberían reflexionar, sería la siguiente, qué cuanto usted toma una opción sociopolítica sea la que sea, en última instancia, entre otras muchas cuestiones usted está tomando una opción o lleva implícita una determinación sobre la justicia. La cuestión profunda es que no existe una teoría o conjunto de hipótesis sobre qué es lo justo, sino existe distintas, por lo cual, en esto usted es del Betis o del Sevilla, de uno de los dos, o una combinación de ambos…

http://www.facebook.com/cuadernossoliloquiosjmm           © jmm caminero (11 abril 2016 cr).

Fin artículo 526º: “Sobre la justicia”.       

                                                                                  *



[1] Env. 11 abril 2016 a la Cronica Independiente de la Vega. NP.

Env. y publ. 11 abril 2016 a Asturias Mundial.com

Env. y publ. 11 abril 2016 a Noticanarias.

jueves, 13 de abril de 2023

Artículo Periodístico 489º: “Ética y política”.

                         Artículo Periodístico 489º: “Ética y política”[1].

                        0. ¿Qué relación hay o debe haber entre ética-moral y política, entre ética individual y ética colectiva y política individual y política colectiva? ¿Qué relación entre ética y política y el resto de saberes técnicos-científicos…? ¿O dicho de otro modo se puede hacer cualquier cosa con el poder político o éste tiene que tener unos límites que la moralidad o la religiosidad indique? ¿O la moralidad y ética está por encima de la práctica y teoría política? ¿O existe o debe existir una armonía entre la política y la ética? ¿El fin político o ideológico justifica cualquier tipo de medios? ¿O los medios deben ser verdaderos, según el saber ortodoxo, pero también según la moralidad o ética universal, en este caso los derechos humanos, también en la actividad política…?

                        1. Si observamos la prácticas y teorías políticas, solo en Europa, en estos últimos cinco siglos, este problema es esencial, y siempre ha estado presente de diversas maneras y formas, con distintos parámetros conceptuales… pero siempre ha estado presente el problema de cómo y hasta dónde y hasta cuándo y hasta cuánto el poder político puede ejercer su fuerza o su influencia.

                        2. Por tanto la ética política sería la síntesis entre ética filosófica y política, como ciencia social, pero también como filosofía política. O dicho de otro modo, sería la ética correcta del propio Estado o de la organización sociopolítica o del poder político.

                        Analizando la historia, incluso solo de estos dos últimos siglos, debemos admitir que casi siempre la armonía entre ética, ética admitida universalmente en cada época, ahora serían los Derechos Humanos de 1948 y el ejercicio político o del poder político, podríamos decir que no ha sido demasiado armoniosa…

                        Pero no haber armonía, por utilizar un término light, significa que millones de personas pueden terminar en una espiral de enorme sufrimiento, en una escala que puede terminar en la muerte. Pongan ustedes nombres a docenas de acontecimientos, de mayor o menor escala sucedidos en el último siglo en el mundo o en Europa.

                        3. Según Aranguren, Moreno Villa, en la relación entre ética y política habría tres grandes posiciones, que podríamos resumir del siguiente modo:

                        a) El integrismo o radicalismo o fundamentalismo ético o moral.

                        Que se puede resumir o sintetizar en el siguiente enunciado: en caso de polémica o conflicto entre ética y política, la elección o la solución debe recaer en la ética o en la moralidad correcta. Muchos autores incluirían a Lutero como el gran promotor de esta idea.

                        b) Rechazo de la moral y de la ética basándose en el principio del “realismo político”.

                        En caso de conflicto entre lo ético y lo político, lo político debe ser la razón que debe primar. Maquiavelo sería el gran paradigma.

                        c) Una especie de síntesis o de moralización de lo político.

                        Qué sería buscar una armonía entre los fundamentos y prácticas éticas con la eficiencia en los planteamientos políticos. Aquí podría estar, por ejemplo, Quevedo, el movimiento denominado tacitismo de Tácito, no tactismo, Baltasar Gracián, Saavedra Fajardo, etc.

                        4. Pues cualquier época o cualquier ideología o cualquier colectivo o cualquier ser humano se tiene que enfrentar y enfrentarse, siempre ante este espejo… si debe primar la ética-moralidad sobre la política teórica y práctica, si debe primar la política y sus necesidades, las “manos sucias” sobre la ética o la moralidad, o si debe buscarse un encuentro o una armonía entre ética y política, cada ámbito debe tener un grado de autonomía, pero al mismo tiempo disponer de una interrelación.

                        5. La conclusión es fácil, o mejor dicho, la experiencia de enormes catástrofes en estos dos últimos siglos, ha proporcionado la solución, cuando la política no se dirige por el derecho internacional y los derechos humanos, al menos a nivel teórico, y al menos, su aplicación lo más posible, nos dirigimos a la catástrofe, en mayor o menor grado, vean la historia del siglo veinte.

                        La solución todo el mundo la sabe, son los Derechos Humanos de 1948 y otras Cartas de derechos surgidos de ésta declaración, además de los Derechos Humanos insertos en la Constitución Europea y otras Constituciones nacionales, aprobadas en este siglo…

                        Pero estos derechos humanos no son solo para aplicación en la política, ni en la sociedad, sino también, al menos en los individuos. Si los individuos, grupos o colectivos no aceptan estos derechos humanos, entonces no querrán que sean la norma máxima, el fundamento, los pilares de la organización social, y de la organización política… Y entonces vendrán los dramas.  Vendrá un plus de sufrimientos… Solo la paz y el consenso y el mutuo acuerdo bajo el paraguas de los derechos humanos nos pueden permitir crecer en derechos, crecer en todo tipo de riquezas y ponerse de acuerdo o en semiacuerdo todas las ideologías, culturas, religiones, filosofías...

                        ¿Quizás tanto neomaquiavelismo que estamos soportando estos meses y años en Hispania, quizás este esquema del tema ética-política podría ayudar a entender un poco más y mejor la cuestión y el problema y, el presente y el futuro al que nos podemos encaminar…? ¿Analicen que formaciones ideológicas dicen defender unos derechos humanos y no defienden otros, o solo algunos en una escala y no en otra…?

                        Por tanto, la ética y la política se pueden armonizar en un catálogo que sería quizás, uno de los cinco libros o documentos más importantes de toda la historia occidental y, posiblemente del mundo, la declaración de los derechos humanos de 1948 y cartas conexas.

                                                                       twitter.com/jmmcaminero

                                                                       © jmm caminero (13 julio 2015-05 marzo 2016 cr).

Fin artículo 489º: “Ética y política”.

                                                                                  *



[1] Env. y publ. 05 marzo 2016 al Periodista Digital.com.

Env. y publ. 05 marzo 2016 el Tambor.es de la Gomera.